Para Amelia la fotografía era solo un pasatiempo olvidado.
Pero una llamada telefónica cambiaría toda su vida, no sabía la aventura que la esperaba.
A veces un fracaso parece el fin del mundo. Nos ahoga de tal manera que nos hace pensar que no volveremos a ver la luz. Nos hunde en el más trágico pesar y a veces creemos que es el fin de nuestras vidas.
Así se sentía Amelia, pero enfrentar su miedos la llevaría a la mejor aventura de su vida y a encontrar el amor, nuevamente.